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Festín de amotinados (2000) |
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Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita... |
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Esperanza Mallavibarrena |
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Entonces, ¿dice que se apellida Vergara? Eso es, Ver-ga-ra. Manuel Vergara Alonso, y ya es la tercera vez que vengo a las oficinas, porque... Sí, espere un momento que voy a comprobar su expendiente dice que usted se apuntó en CASOS LEVES, ¿no? Bueno, mire, ya se lo expliqué a su compañera la otra vez; debió ser un malentendido..., porque leve, leve, lo que se dice leve no ha resultado ser. ¿Usted cree que se puede soportar todo el día este ruido en la cabeza, como si me hubiera tragado una taladradora de esas de obras públicas? Seguro que alguna vez le habrá ocurrido que arreglan la acera de su calle y... Alto, espere un momento. Aquí veo que en su acuerdo de intercambio especificaba claramente... Ruidos y alucinaciones diversas, luego usted lo sabía y estuvo de acuerdo... Hombre, claro, pero lo que no me dijeron es que fuera A TODAS HORAS. ¿Se imagina lo que es vivir con esos ratones peludos por todos los rincones de la casa? Bueno, bueno, no exagere señor Verganza... Vergara, si no le importa; y no exagero. ¡Ay, qué dolor de cabeza! Ratones, dice... pero si ya sabe que no son reales, que son alucinaciones, ¿por qué le moleslan? No haga caso, eso es, olvídelos y desaparecerán... Sí, claro... ¡qué graciosa es usted, señorita! Y pensar que yo me quejaba de mi ligera depresión... Este caso debía estar en la sección de CASOS DIFÍCILES, como me cansé de explicarte a su compañera hace dos días... ¿Cómo se permiten jugar con los problemas de la gente? Pues fíjese que estoy pensando dirigirme inmediatamente a la ventanilla de reclamaciones. Esto es sencillamente intolerable. Ah, ¡qué ruido! Usted no lo oye, claro. ¡Me va a estallar la cabeza! Mire, yo no puedo hacer nada. Ya sabe cúales son nuestras normas. Una vez realizada la transacción, es irreversible. Usted firmó nuestras condiciones... Desde luego, señorita, aunque si lo llego a saber,... Pero no me negará que ha habido otras quejas... Una amiga de mi mujer me contó que hace unos meses tuvo problemas parecidos con ustedes, claro que ella sólo vino a cambiar una gotera permanente en el cuarto de los niños y ustedes le buscaron un dolor de muelas. Sí, claro, al principio no lo notaba casi, pero luego se le infectó la encía y, hala, dos días al hospital, mientras que la de la gotera ni se enteró, pues ya ve qué otoño tan seco llevamos, ni gota. Son ustedes unos estafadores, sí, señorita, ¿no podría atenderme algún superior? Ay, otra vez este dolor de oídos... me martillea en el tímpano y, la verdad, acabo poniéndome nervioso... ; ¿no tendrán aspirinas, por favor? Aquí no; como no tengan en la ventanilla del fondo, en CASOS FÁCILES O RIDÍCULOS. Bueno, mire, vamos a tranquilizamos... como usted comprenderá, señorita, yo lo único que necesito es poder recuperar mi vida de antes; sí, vale, que era un tipo serio y abatido como decía mi mujer, claro, me gustaría que ella se sintiera tan mal, a ver qué cara ponía, pero por lo demás, iba a mi trabajo, salía al campo con los niños y sobre todo ¡Había silencio!... y no tenía que ver a esos asquerosos roedores paseando por el pasillo, porque usted dice que son alucinaciones, claro, pero desagradables, ¿eh?, ¡pero que muy desagradables! Mire, señor Vergana... Vergara, si no le importa... Sí, VER-GA-RA, que ha sido mala suerte, vale, no somos perfectos. Los milagros no existen. Aquí sólo intentamos aliviar el sufrimiento de los ciudadanos, pero claro hay imprevistos que se nos escapan, usted comprenderá... Hay que resignarse un poco. Ay, si yo le contara, casos desgraciados que conozco de la sección de CASOS PERDIDOS E IMPOSIBLES... ni se lo creería. Hombre, viéndolo de esa manera... ¡uf, qué ruido! Y luego, es que hay gente que coge cada cosa... ¿Qué le parece si yo le cuento que hace una semana intercambiamos diez años de cárcel por un cáncer de esófago? ¿O un aspecto físico verdaderamente espantoso con un parado de larga duración? Hay casos mucho peores que el suyo, ¿no? No sé, señorita, pensándolo así... me dice usted unas cosas que... Pues, nada, mucho ánimo señor Vergante, y como si no oyera ni viera nada. Si todos tenemos problemas, oiga... ¿no creerá que es el único? Ya... ¿ha visto ese ratoncito que se acaba de meter bajo el armario? ¿Ha probado con algodón en los oídos? Mi novio tiene una droguería y dice que hay mataratas muy eficaces, sabe... |
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